Lanzarote cuenta con un importante legado arqueológico que nos permite adentrarnos en los distintos escenarios donde se desarrollaba la vida de las poblaciones prehispánicas de la Isla. A través de estos vestigios podemos saber más de unos habitantes que desde siempre han suscitado la curiosidad de los investigadores, y sobre los que aún queda mucho por desvelar.
Los monumentos arqueológicos de Lanzarote no son solo una clara referencia de origen bereber o amazigh sino, también, de las adaptaciones, influenciadas y particular evolución seguidas en un ámbito de singular aislamiento. Estos monumentos, en ocasiones ignorados, cuando no salvajemente expoliados, resultan de gran valor para interpretar el pasado de la isla.