La antigua Ajei de los aborígenes vincula su historia al jable ya la familia Guerra.
Ya don Baltasar Perdomo, cura de la localidad, nos explica cómo la arena voladora hizo cambiar de emplazamiento al pueblo, pues muchas de sus casas, como las de los señores Carrasco, González, Ferrer y Tejera estaban tocadas por las arenas que las arruinaron.
El otro vínculo de la historia local es la familia Guerra, concretamente desde la segunda mitad del siglo XVIII, con el Mayor Guerra, don Francisco Guerra Clavijo y Perdomo, Teniente Coronel y Jefe del Regimiento Provincial de Milicias de Lanzarote, Alguacil Mayor y Decano del Ayuntamiento de San Bartolomé. Detentó autoridad en las funciones gubernativas, ejerció la administración de justicia en toda la isla. Llegó a establecer el fuero de Guerra, por el que se permitió cobrar algunos impuestos.
El fundador de la iglesia de San Bartolomé fue don Cayetano Guerra Clavijo y Perdomo. El 20 de abril de 1787, él y su hermano Francisco, so- licitan la erección de la parroquia, unida a la de Tías. Comienza su andadura como tal parroquia el 2 de abril de 1796.
Los descendientes de la familia Guerra jugaron destacados papeles en los principales acontecimientos históricos como la llamada Guerra Chica.
Como ayuntamiento comienza a funcionar San Bartolomé en el primer tercio del siglo XIX.