Se trata de un tubo volcánico de reducidas dimensiones, en el que la progresión fundamentalmente es en gatera o agachado, con alguna sala muy puntual de techo entre los 2 y 3 metros.
Esta cueva tiene topografiados un total de 950 metros, especialmente distribuidos en su tubo volcánico principal. Se aprecian algunas ramificaciones que, en muchos casos, vuelven a conectar con el principal. Como nota técnica, se recomienda totalmente el uso de rodilleras y guantes, fundamentalmente por la propia naturaleza del entorno volcánico.
En la salida de cueva se aprovecha para sacar de la misma alguna de la variada basura que la puebla (pilas, algunas latas, cigarros, etc.). Proceder de esta manera redundará en un mejor estado de nuestras cuevas. Siguiendo este proceder está claro que nuestras cuevas estarán en un mejor estado.